Reseña del Campeonato mundial de wushu tradicional en China 2019

foto alba elo con medallas

Organizado por la International Wushu Federation, se ha celebrado el 8º campeonato de wushu tradicional (kungfu), en Emeishan, China, del 14 al 19 de junio de 2019, con la participación de 1342 competidores de 48 países de todo el mundo. Se ha celebrado en el mismo lugar que hace dos años se realizó el anterior campeonato mundial de wushu tradicional.

En este campeonato, dado el evado número de competidores por categoría, y si hay proximidad entre las notas, se permite conceder empates, si así lo consideran los jueces.

La selección española de wushu tradicional estaba compuesta por 14 competidores y el delegado Rafael Julian, quien nos ayudó y apoyó en muchas ocasiones, agradecemos a la Federación española de judo y deportes asociados (entre los que se encuentra el Wushu –artes marciales chinas-), a la Federación asturiana de judo y D.A., y al Consejo Superior de Deportes, por darnos la oportunidad de participar en este importante evento.

El equipo español consiguió 22 medallas: 2 oros (Fran y Eloy), 6 platas (Fran, Eloy, Vicente, Sara, Elena e Irene), y 14 bronces (Alba, Eloy, Mario 2, Raul 2, Vicente, Sara, Irene, Javi, Jose Luis 2, Rodri 2).

Entre los competidores estaban dos asturianos (Alba y Eloy) que compitieron en las dos modalidades de puño y arma de taichí, y además en el combate preparado representando a España.

Alba Niño González, logró medalla mundial de bronce, en la modalidad de combate preparado por parejas (duilian) con Eloy. También compitió en puño de taichí y sable de taichí, sin conseguir medalla, dado el alto nivel de las competidoras en esta categoría, pero mejorando sus notas, con relación al campeonato mundial de hace dos años. Recordemos que Alba tiene 6 medallas europeas.

Eloy Niño Ortega, logro tres medallas: ORO en puño de taichí, PLATA en sable de taichí, y la mencionada BRONCE, con Alba, en el combate preparado. En el mundial de hace dos años, consiguió ORO en sable de taichí y BRONCE en puño de taichí.

Estas medallas causan una gran alegría, un sueño compartido, y un reconocimiento mundial al nivel, esfuerzo y dedicación de estos competidores, pero lo más importante es la experiencia vivida, para aprender y mejorar en el wushu, para intentar hacerlo lo mejor posible, en especial el aspecto mental de autocontrol, para conseguir las adaptaciones locales rápidamente, el arte de la paciencia, y por otro lado, compartir con otras personas de todo el mundo, este completo y espectacular deporte.

Además está la superación de las dificultades previas, para poder acudir con un nivel digno, y la aventura, muchas veces irreal, del largo viaje a otra cultura, idioma, clima, comunicaciones, costumbres y peripecias varias, incluyendo un pequeño terremoto nocturno, justo el día del cumpleaños de Alba.

Aprovechamos el viaje para ir a Shanghai, donde se encuentran nuestros maestros de taichí: Pr. ZhuDong, en la Universidad de deportes (para taichí moderno), y Master Fu Qing Quan (para taichí tradicional), de quienes recibimos sus anuales cursos de tecnificación, pues consideramos my importante el aprender directamente de la fuente original.

Alba también aprovechó para hacer los test de nutrición y físico, a personas mayores, para su tesis doctoral, gracias a la ayuda de estos importantes maestros, al indicarla dos eventos multitudinarios de taichí.